Aldeanueva del Camino


La población de Aldeanueva del Camino comenzó siendo un campamento romano. Situada en plena ruta de la plata los romanos encontraron un lugar para establecerse y descansar mientras llevaban sus reses y cargamentos de pueblo en pueblo aprovechando esta excepcional ruta.

 

Los romanos dejaron en Aldeanueva múltiples vestigios de su estancia: construyeron puentes, de los cuales varios se conversan; lápidas, inscripciones e incluso estelas prerromanas.

Con la invasión de los árabes Aldeanueva del Camino sufre numerosos ataques quedando entonces la población destruida y despoblada.

 

 

Aldeanueva comenzará a renacer cuando España se encontraba dividida en dos reinos: el de Castilla y el Reino de León. A partir de estos momentos se divide en dos poblaciones separadas entre sí por la calzada romana, pasándose a llamar Casas de Aldeanueva la de Castilla y Aldeanueva del Camino la de León. Esta división eclesiástica que marcará Aldeanueva del Camino para siempre, fiel reflejo de esto sus dos magníficas iglesias.

El apogeo de la población llegó de manos del ferrocarril en 1875, unido a su famoso mercado semanal de los miércoles que desde el siglo XVII era el mercado más importante de vacuno de Extremadura.

 

Aldeanueva del Camino cuenta con una importante industria del pimentón.

Las fiestas patronales se celebran el 3 de febrero, festividad de San Blas y el 8 de septiembre la de Nuestra Señora, coincidiendo con la festividad del Día de Extremadura.